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| Espacios |
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Plaza
del Cisne |
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Espejo
de Agua |
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| Desde el centro de la plaza y de la fuente,
un cisne da la bienvenida a El Santuario y se propone como guía
espiritual. Símbolo que representa el nacimiento del
sol después de la agonía de la noche, que deja
tras de sí el invierno y da paso a la primavera, el cisne
es renacimiento, pues en las mitologías más antiguas
arrastra la barca del sol hasta el amanecer. Los dióscuros,
Castor y Pólux, nacieron de la unión entre un
cisne y Leda; uno es la representación de lo divino,
el otro de lo humano. Así, el cisne en la plaza que recibe
y despide al visitante de El Santuario es el guía que
le recordará durante su estancia que es posible concertar
la unión entre cuerpo mortal y alma trascendente. |
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Un espejo refleja el alma de quien se
mira en él, pues lo que devuelve es la energía
que se irradia sobre su superficie. Tiende el puente entre el
mundo físico y el espíritu, o bien, abre una puerta
hacia otros mundo y universos, como lo fue para Alicia. Representa
la otra mitad de uno mismo. El espejo no regresa al mundo las
cosas como son sino un juego de contrarios: uno no se mira en
el espejo a sí mismo, sino a un ser contrario y complementario.
Cuando el espejo es de agua se puede evocar la visión
más profunda de las cosas… |
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| Espacio
Buda |
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Alberca |
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| Es el corazón de El Santuario,
espacio reservado para la meditación, el recogimiento
personal e interior y la búsqueda espiritual. Ahí
confluye toda la energía de la montaña y se hace
presente en quien lo penetra. Su vitral fue construido por el
pintor, escultor y maestro italiano de la luz Narcissus Quagliata,
autor del domo instalado en la Basílica de Santa Maria
degli Angeli, en Roma para el Jubileo 2000. Al entrar al Espacio
Buda vale la pena tener en mente las cuatro nobles verdades
en que se basa la doctrina budista: el sufrimiento existe; tiene
un origen que se expresa a través del miedo, la incertidumbre
y la angustia. El origen del sufrimiento es la ignorancia que
nos hace esperar de los objetos, personas y situaciones lo que
no nos pueden dar. Esclarecer la ignorancia produce que el sufrimiento
cese. Existen métodos y medios para lograrlo, se dividen
en tres entrenamientos principales: ética, concentración
y desarrollo de sabiduría. |
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El agua tiene un simbolismo inmenso. En
su sermón de Assapuram, Buda pudo considerar al lago
de la montaña, cuyas aguas transparentes permiten observar
la arena, las conchas, los caracoles y los peces, como la vereda
que lleva a la redención. Es la matriz universal, el
estado intrauterino, lugar de donde emana la vida y de donde
venimos todos, al que de vez en cuando soñamos retornar.
Es renovación y purificación, pero también
símbolo de las emociones desbordadas…. |
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Tunel
de la Serpiente |
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Cascada
de Suites |
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| La serpiente es un punto de contacto con
las profundidades de la tierra, donde se genera la energía
de Gaya. En El Santuario, el túnel de la serpiente representa
para el visitante el límite de lo material y la entrada
al mundo espiritual. Quien lo camine se planteará traspasar
el umbral entre lo terreno y lo trascendente, entenderá
al dejar la montaña por qué la serpiente es símbolo
de la reencarnación: muda de piel como el agua muda de
cuerpo. |
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Los hexagramas del libro sagrado chino
I Ching son grupos de seis líneas partidas o sin
partir que simbolizan cualidades arquetípicas y producen
sesenta y cuatro permutaciones posibles, cada una con un significado
distinto. Las sesenta y cuatro habitaciones de El Santuario
se identifican con uno de estos hexagramas y están dispuestas
en cascada, lo que sugiere al huésped transitar en ascenso
y en descenso por la transmutación que le propone la
puerta de sí mismo que le tocará abrir durante
su estancia. |
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Sala
de Descanso |
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| Se puede salir a la terraza o quedarse
dentro a pasar un rato agradable, mientras se conversa, se juega
en alguna de las mesas de billar disponibles, o sólo
se deja que el cuerpo repose y se acomode en alguno de los sillones,
para dirigir la vista hacia el lago y mirarlo sin ninguna prisa,
mientras tal vez se espera a alguien… |
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